COVID-19:
Hazel at no cost to families during the 2020-21 school year →
General (ES)

6 formas de mantenerse seguro en el agua

Nadar puede ser muy divertido, pero es importante disfrutar de estas actividades de forma segura.
4 minutos
• 
Published
May 13, 2021
Hazel Team
Editor
The editorial staff at Hazel are a diverse group of writers and professionals.

Las actividades acuáticas son una excelente manera de hacer ejercicio, mantenerse fresco y pasar tiempo con amigos y familiares. Nadar en piscinas, jacuzzis, lagos, ríos y el océano puede ser muy divertido, pero es importante disfrutar de estas actividades de forma segura. Aunque nadar y estar en el agua pueden ser peligrosos, si su familia sigue estos consejos, pueden mantenerse seguros, saludables y pasar un tiempo maravilloso.


Los hechos sobre el ahogamiento

Muchas personas asumen que escucharán a una persona que se está ahogando pidiendo ayuda, pero los salpicaduras y gritos que vemos en las películas rara vez ocurren en la vida real. Una persona que se está ahogando no tendrá suficiente aire para pedir ayuda ni suficiente energía para agitar los brazos. Una persona que está a punto de ahogarse no puede mantener la boca fuera del agua el tiempo suficiente para respirar correctamente y no puede gritar. Tampoco podrán realizar esfuerzos voluntarios como subir los brazos y salpicar. El ahogamiento es silencioso y puede pasar desapercibido.


El ahogamiento también puede ocurrir muy rápidamente. Solo se necesitan de 20 a 60 segundos para que un ahogador se agote y se hunda por completo. Aproximadamente diez personas mueren por ahogamiento involuntario todos los días, y dos de esas muertes son niños menores de 14 años. Los niños se pueden ahogar en unas pocas pulgadas de agua (como bañeras, lavabos o cubos). El ahogamiento es la segunda causa principal de muerte entre los niños de 1 a 4 años.


Los segundos pueden marcar la diferencia. La RCP puede salvar vidas y mejorar los resultados de las víctimas de ahogamiento. Cuanto más rápido comience la RCP, mejores serán los resultados. Es una buena idea capacitar a su familia en resucitación cardiopulmonar, para que todos estén listos si alguna vez lo necesitan. Puedes encontrar clases gratuitas en tu área aquí.


1. Tome lecciones de natación: las lecciones de natación son una capa importante de protección contra el ahogamiento. Toda su familia (adultos y niños) debe saber nadar. La mayoría de los niños están listos para recibir lecciones de natación alrededor de los cuatro años, pero algunos niños están listos para tomar lecciones de natación desde el primer año. Puede hablar con su pediatra si tiene alguna pregunta sobre si su hijo está listo para las lecciones de natación.

Puede encontrar lecciones de natación locales con profesores de natación certificados, o la Cruz Roja ofrece lecciones de natación y seguridad en el agua asequibles. También puede consultar con el gobierno de su ciudad para obtener becas para lecciones de natación.


2. Conozca los conceptos básicos de la natación segura: ayude a su familia a comprender las reglas básicas para nadar de forma segura: 

  • Salga del agua cuando se sienta: demasiado cansado, demasiado frío, demasiado sol, demasiada actividad intensa. Siempre está bien descansar.
  • Tenga en cuenta si el agua es demasiado profunda o si los niños están demasiado lejos de la orilla o de la piscina.
  • Todos deben estar familiarizados con los conceptos básicos del agua. Los niños deben saber cómo entrar al agua, respirar, flotar y moverse por el agua. Puede encontrar videos como este para practicar algunas de estas habilidades básicas en casa en la bañera con su hijo.

3. Use un chaleco salvavidas: Use un chaleco salvavidas como se indica en los lagos y el océano, incluso si su hijo sabe nadar. Los nadadores menos experimentados también deben usar chalecos salvavidas dentro y alrededor de las piscinas. Cada estado tiene leyes de edad mínima para usar chalecos salvavidas de PFD (dispositivo de flotación personal) en los barcos (encuentre la ley de chalecos salvavidas de su estado aquí). Si su hijo tiene más de la edad legal, puede decidir si un niño debe usar un chaleco salvavidas en situaciones donde la ley no lo requiere.


Al elegir un chaleco salvavidas, verifique la etiqueta para asegurarse de que el chaleco esté aprobado por la guardia costera de EE. UU. La etiqueta también tendrá una guía de tamaño y peso, para que su hijo use la talla correcta. El chaleco debe ajustarse bien, pero la cremallera / correas deben cerrarse fácilmente. Si el chaleco llega hasta la barbilla, debes reducirlo.


Los juguetes llenos de aire o los juguetes de espuma (cámaras de aire, fideos, salones inflables) no están diseñados para mantener seguros a los nadadores. Estos juguetes no deben utilizarse como sustitutos de un chaleco salvavidas. Si necesita un chaleco salvavidas para actividades acuáticas, puede encontrar chalecos de préstamo gratuitos de esta organización.


4. No permita que los niños naden solos o sin supervisión: si es posible, nade donde haya un salvavidas de guardia. Si no hay salvavidas, verifique si hay un anillo salvavidas y equipo de seguridad y designe un observador del agua para que vigile de cerca a los nadadores. El observador del agua no debe realizar múltiples tareas, leer ni jugar con su teléfono. También deben quitarse los auriculares para poder escuchar si alguien pide ayuda.


Los niños pequeños y los nadadores sin experiencia deben tener un nadador adulto al alcance de la mano. Nadie debe nadar solo, sin importar la experiencia que tenga. Los adolescentes y otros miembros mayores de la familia deben nadar con un amigo o un adulto con habilidades de natación iguales o mejores.


5. Manténgase alerta: preste atención a las condiciones del agua. Los salvavidas pueden colocar carteles o banderas de colores en la playa para alertar a los nadadores sobre las condiciones del agua. Siga siempre las instrucciones y advertencias publicadas.


En el océano, las corrientes pueden cambiar rápidamente y volverse peligrosas. Cerca de rocas y muelles, las corrientes pueden ser impredecibles. Si es difícil moverse o el agua lo golpea, es hora de dirigirse a la orilla. Repase con su familia cómo detectar las señales de las corrientes de resaca y cómo responder de manera segura.


Señales de corrientes de resaca

  • Agua oscura y profunda
  • Agua arenosa o espumosa con escombros flotando en ella
  • Variaciones en los patrones de olas o áreas de aguas tranquilas dentro del oleaje.
  • Sintiéndose arrastrado hacia el océano


Cómo responder

  • No entre en pánico ni luche contra la corriente. Incluso el nadador más fuerte se agotará si nada contra la corriente.
  • No intente nadar hacia la playa contra la corriente, en su lugar nade paralelo a la costa y regrese a la playa una vez que esté a salvo fuera de la corriente.
  • Llamar por ayuda.


6. Juega de forma inteligente: Practicar comportamientos seguros y poner fin al juego inseguro es clave para la seguridad en el agua. Establezca reglas y entrene a su familia sobre qué tipos de juegos acuáticos son apropiados. Empujar, mojar o pelear con gallinas puede ser muy peligroso, especialmente en aguas poco profundas. Anime a su familia a jugar de manera segura y recuérdeles que las superficies cercanas al agua pueden ser muy resbalosas. Siempre camine cuando esté cerca del agua, nunca corra. Si su hijo necesita ayuda en el agua, asegúrese de que sepa cómo pedir ayuda y enséñele que no es divertido pedir ayuda como una broma.


Enséñele a su familia a entrar al agua con los pies primero a menos que sepan que tiene más de 9 pies de profundidad. Si no sabe qué profundidad tiene el agua, no debe hacer clavados. Su familia nunca debe nadar o jugar cerca de los drenajes de la piscina. La succión de los drenajes de la piscina y el spa puede atrapar a un nadador bajo el agua. Siempre revise el drenaje cuando llegue a la piscina y no nade si hay tapas de drenaje rotas o faltantes.


Nuestro equipo compartirá aún más buenos consejos de verano a lo largo de la temporada. No olvide consultar nuestro próximo blog sobre el agotamiento por calor. También puede leer el primer blog de nuestra serie de seguridad de verano: Cómo elegir y usar protector solar.

Healthy students. Healthy schools.

See how Hazel Health can keep your students healthy and ready to learn
Parents: Let us know you are interested in Hazel for your school
We will reach out to your school district to let them know that parents at their school are interested in Hazel Health services.
Learn how Hazel can improve access to care for K-12 students
A member of our team will be in touch to talk about how we partner with schools and school nurses to expand access to health services - whether students are learning in school or at home.
COVID-19: Learn how Hazel can improve access to care for K-12 students
Hazel services are offered with $0 patient responsibility for all students through the 2020-21 school year for at-home or in-school doctor visits, due to these unprecedented times. Get in touch with us to learn more.
Let us know you are interested in adding Hazel to your insurance provider network
Parent Story
A father was concerned when his son was showing COVID-19 symptoms. His school uses Hazel, so he was able to contact a Hazel doctor from home.

The Hazel provider recommended he get a COVID-19 test and shared resources to help find a testing center in their area. The father was eager to help his son feel better and appreciated being able to quickly get answers and advice.
Nurse Story
A student came into the nurse's office with a sprained ankle. After icing her foot, she still was in pain, so the nurse called Hazel. Thankfully, her family had provided consent for over-the-counter pain relief because she was able to take some medicine and return to class feeling better.

After the visit, the Hazel provider reached out to the school nurse to check on the student’s injury. The nurse shared that the student’s ankle was improving, and she appreciated the follow-up.
Parent Story
A mother noticed her son was getting low on his asthma medication. She tried to schedule a visit with his doctor to refill his prescription, but no appointments were available. She didn’t want her son to run out of medicine, so she reached out to Hazel.

The provider was able to send the refill to a local pharmacy within one day. The mother was happy that her son would have the medicine he needed. She was also amazed at how easy and fast the entire process was.
Student Story
A student was coughing and sneezing a lot, but her family wasn’t sure if she was sick or had allergies. Thankfully, her school used Hazel, and they could get an answer.

After talking with the school nurse and the Hazel provider about her symptoms and medical history, the student was happy to find out it was likely allergies. She got some medicine and returned to class feeling better.
Student Story
During the pandemic, a high school student was having a hard time coping. She was sad about COVID-19 impacting her senior year, and she was worried about the state of the world. The student was also struggling with some personal conflicts, and she felt she didn't have the right support at home. After discussing her feelings, a Hazel doctor connected her with resources that she described as “life-changing.” She was very grateful and shared that she didn't know where to go for help before Hazel.
Parent Story
Shortly after COVID-19 began, a student began to develop tics. Her parents took her to a neurologist, but they wanted to get her into counseling as well. The student’s mother was having a hard time finding answers to her questions and didn’t know where to start the process, so she turned to Hazel.

The Hazel doctor listened as the mother shared her concerns and frustrations. Hazel reassured her that they would find the right services for her child. After the initial visit, the Hazel doctor partnered with the school counselor and the student’s mother to identify resources and counseling services that are a good fit.
Student Story
A student came into the nurse’s office because his vision went blurry. The Hazel doctor looked at his eyes, but he did not see any injury. As he asked him questions about his symptoms, he started to sense that he was down about something. After a few minutes, the student shared that he was really sad because his mom was recently diagnosed with cancer. He explained that he feels worried, and it’s hard for him to focus.

Hazel called home, and the student’s mother confirmed her diagnosis. They discussed how to help manage the child’s stress, and Hazel offered to connect the child with counseling resources through the school. The mother was very grateful for the guidance and was eager to get her child help during a stressful time.
Counselor Story
Hazel Health has been integral this year in getting our students the mental health services needed to help them live healthy lives.  The staff has been attentive, prompt, and resourceful. There is an evident sense of caring for the work they do and the students they serve. It has been a pleasure partnering with Hazel Health in providing mental wellness for our Garland ISD families.